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sábado, 26 de septiembre de 2009

Avance "Fiat Homo"

Mientras arreglamos el espinoso tema de la música del corto y le ponemos una bella portada para poder recibirlo en sociedad, hemos pensado que os podíamos enseñar algunas fotos tomadas in situ. 


La caja.
La caja

Minutos antes de que nos obligasen a retirar el trípode porque no teníamos permiso (es lo que pasa cuando estás una semana llamando para tenerlo y no te cogen; que llegas al sitio de rodaje y no tienes permiso).
Encuentro con la tribu

te Como yo siempre he sido especialista en cargar mal los carretes y las películas, de estas labores se encargaba Jeongeon Kim, que viene de un país donde la carrera de Comunicación Audiovisual te forma de verdad en estas cosas. 
Coney Island shooting

No es que estén circunspectos, es que tienen un sueño que enamora.
El equipo al completo, de madrugón :)

Hay pocas cosas más desoladoras que Coney Island al amanecer. 
Kathelyn, Kate, y Spencer.

En esta escena en realidad había una persona al fondo del plano, pero estaba tan empastada con el fondo que no se la ve. ¿Qué hacía un hombre llevando un carrito a las seis de la mañana? Misterios de la mendicidad en Nueva York...
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Todas estas fotos las sacó Hui Kao in situ. En la próxima actualización, las fotos del día que no se rodó, y las fotos del polémico día de los desnudos.  

martes, 22 de septiembre de 2009

EL DOCUMENTAL HA ARRANCADO

Mientras “Los Vivos” sigue el arduo camino de pedir pesetas, y “Fiat Homo” se enfrenta a la remasterización de sonido, Yogourth Rancio P.C. se  ha volcado con un proyecto que en un año estará más que terminado. Nosotros le llamamos sin más “El documental”, género respetable y respetado en el que estamos metiendo la patita. Ambientado, como es natural  - porque es la primera vez para nosotros y porque alguien tenía que hacerlo – en el mundo del manga y del anime, su grabación nos va a llevar por jornadas, festivales, despachos, hogares, y locales de lo más pintorescos.

      

Para empezar, yo, Jimina, me he desplazado a Zaragoza para grabar las XIII Jornaícas que organiza la Asociación Tatakae. Si bien la salud no me ha acompañado en esta ocasión, la organización ha ido más allá de la amabilidad para hacerme sentir no ya atendida, sino querida. Este es uno de los motivos por los que siempre que puedo voy a unas jornadas que están hechas con mucho cariño y que ofrecen actividades originales como el ya mítico musical, que este año estaba basado en Dragon Ball.



En esta edición, han hecho un enorme esfuerzo para dar a conocer las jornadas y se ha notado tanto en asistencia como en cobertura de medios. ¡Hasta Antena 3 ha hecho una pieza sobre el evento! Seáis otakus o no, ya veréis cómo dentro de poco os sonará el nombre de Zaragoza por algo más que por los Héroes del Silencio (que, de todos modos, si solo os suena de eso, ya os vale…) .

 

Durante el fin de semana hemos podido entrevistar, entre otros, a Petrus, (veteranísimo fanboy que puede escribir un Simarillion de todo el movimiento otaku), a los chicos de Game Over (programa satírico de videojuegos que ha cumplido las diez temporadas en antena, y que puedes escuchar sin siquiera ser aficionado a la consolas), Jasone Irastorza(coleccionista de dollfies y organizadora de las Mangamore, jornadas en las que se decidirá quién es el finalista del Yamato Cosplay Cup), Cesar Asencio y Laura Villanueva (autores de la guía que estábamos esperando “Tokyo para otakus”)… Todos nos han atendido con amabilidad, paciencia, y sapiencia. Alguna entrevista ha quedado colgada, pero esperamos terminarla en el Salón del Manga. Entre tanto, nuestra próxima parada es el Japan Weekend, este fin de semana en Madrid, a donde esta vez sí, iremos los tres socios de la productora. 



lunes, 14 de septiembre de 2009

No Somos Nadie




Hoy han vuelto los niños al cole. Los más tontos, o los más inconscientes se han puesto muy contentos porque tenían unas ganas locas de volver a ver a sus compañeros. No os preocupéis, que el viernes ya estarán hasta las narices. Sus profesores, igual de indolentes que el año pasado, abrirán el libro y otra vez desde la Prehistoria hasta el Rococó, sin hacer hincapié en nada. Pero no vamos a hablar de la educación; ni de la de este país ni de la de otros, que si no les importa a los que hacen los planes de estudios, menos nos va a importar a nosotros, que por no tener, no tenemos ni hijos. Vamos a hablar de este trayecto hasta el colegio.




A los padres les encanta, aunque vivan a cien metros del centro educativo, llevar a los niños en coche para generar así unos atascos mastodónticos, porque cada vez que el niño abre la puerta le explican que a) no comparta la comida en el recreo b) no se deje pegar c) no hable en clase d) no ensucie el jersey que es el cuarto que lavo esta semana e) ya veremos si esta tarde juegas a la consola, y f) etc. Todo esto, por cada niño, muchas veces, muchos niños.
En esos cien metros algunos padres escuchan la radio con sus hijos y algunos de ellos escuchaban el programa de M80 "No somos Nadie", que en su última etapa presentaba Celia Montalbán, y en el que yo trabajé durante el primer año y colaboré durante la mayor parte del segundo. Por entradillas como la de antes siempre me estaban dando toques, y es que a los oyentes no les gustaba ser insultados por un genio de las ondas con voz nasal como yo :(

Pero este año no va a ser así, porque nadie del equipo de "No somos nadie" ya no está en antena. Todos los programas cierran. Al programa de Celia de precedió el de Pablo Motos, que a su vez estuvo precedido de los maravillosos Gomaespuma. Pero hay una diferencia entre ellos y nosotros. Y es que a los dos programas predecesores les dijeron que se iba a cerrar el chiringuito y por tanto tuvieron tiempo a pensar qué hacer, despedirse de los oyentes, y demás.
El caso del equipo Montalbán ha sido diferente. Después de dimes y diretes, recortes presupestarios y demás (que PRISA no está muy bien no es un secreto para nadie), llegó el día 26 de junio, se despidieron con las vacaciones adelantadas, y les dijeron "Eh, colegas, al despacho", y les dijeron que no volvieran en septiembre, que el programa había terminado para siempre.
Y esto, sin más, está feo. Que el programa podía gustar más o menos, tener más o menos (mas bien menos) audiencia, pero hombre... que tampoco fuimos tan hijos de puta. Ibamos ahí (iban, más bien) a horas intempestivas, cuando sólo las prostitutas y los hombres sin ley están despiertos, todo para poner una sonrisa en la cara de España... ¿qué menos que una despedida digna, un ramo de flores, y un baile estilo "Zorba el griego" para decir adios a toda esta gente que se hacinaba en una habitación minúscula donde olía a sobaco de microbio?




Hoy, 14 de septiembre, cuando padres coñazo, padres guay, padres que no saben que los son, hijos de puta, y gente que de puro buena es tonta, enciendan la radio, se encontrarán con Morning 80, un programa en el que sí está Carlos Giralda, al que, al contrario de lo que creéis, seguimos hablando porque nos parece genial que siga teniendo un trabajo y además todos pensamos que es el más periodista de todos.

Y como la cosa está fatal, hay más de 4 millones de parados, han echado también a los de "Lo que yo te diga" (que tenían una oficina de toma pan y moja) y donde antes eran todo vestidos de Angelic Pretty hoy se agolpan los chandales de táctel, os voy a brindar algunos de los mejores recuerdos de NSN, donde fui la peor trabajadora de la historia.



A título personal, aprovechaba privilegios de la impresora de Javier Gallego y enviaba documentos absurdos al Maresme. Y tiraba confetti y aviones de papel por la ventana. Y ponía pegatinas con mi cara en los ordenadores de los demás. Tampoco negaré que utilicé la puerta del baño para intentar vender mis zapatos y otros objetos de valor. O que amenacé a Nacho López en más de una ocasión por ser un fiestecitas. Es cierto que llamé "mañanitas" a Rafa por su buen humor. Y que le puse una foto terrorífica a Eva Nuño de fondo de pantalla el día que se puso mala, al tiempo que le hice creer que el bebé gomoso había conseguido su puesto sólo con su rostro entrañable. Y a Celia la sustituí por un arbol de navidad con cara en más de una ocasión. También intentamos (no solo yo) que Manu pusiera unos anuncios de NSN en el que suplantando a la autoridad divina obligábamos a los oyentes a poner nuestra cadena si no querían acarrear desastres sobre su familia. Y una vez le pegué tres voces a un jerifalte del PP porque quería ir a la expendedora de comida. También era una de esas personas que sesteaba en el baño de la séptima planta, que estaba limpísimo, tras hacerme una camita de papel higiénico. Hasta una hora podía durar la cabezada. Cada vez que me tocaba editar un audio, se escuchaba como el ojete y se cortaba en el momento más inadecuado. Y encima luego lo oía y me reía yo sola. En cuanto me enteraba de que venía un oyente subía al estudio a ver si había traído comida y podía cogerla. A veces incluso me la comía antes que ellos, salpicándoles la cara con migas al hablar. A Carlos Areces siempre le intentaba enseñar la lámpara con moscas muertas del pasillo, y eso que él no tenía ningún interés en la siniestra charlotada. No importaba las veces que me dijeran que no gritara al micrófono o que hablara más despacio, que yo al final hacía lo que me parecía y petaba los controles. Sé que tenerme allí era lo más parecido a criar un gremlin gilipollas, y sin embargo, al final me cogieron cariño y todo.
Madrugábamos mazo. Estábamos siempre feos y amarillentos, con ojeras hasta los pies. Nuestro pelo daba asco y los que tenían pareja releían los libros de educación sexual preguntándose que era ese fru-fru que decían que tenía la gente que se quería en la intimidad. Todo para animar esos diez minutos hacia el cole, que empieza hoy.

Pero hoy no está No Somos Nadie. Nosotros somos más gordos, las empresas un poco más pobres, y la gente menos sonriente. Empezamos con "El Gran Gatsby" y estamos en "De Ratones y hombres". Sí, hay exageraciones en este post, pero ¿no es gratis soñar? Pues exagerar lo es más.


lunes, 7 de septiembre de 2009

El mensaje no sirve para nada

En uno de los muchos viajes que forman parte de los quehaceres de la productora , he tenido la suerte de encontrarme con el tren lleno. Sólo quedaba primera clase. Lo habitual es que vaya muy despejada. Pero en esta ocasión iba lo que se dice petada con unos pasajeros muy particulares: militares que terminaban el verano. Todo lo que hablaron lo sé a pesar de que viajé con tapones para los oídos, y de que me pude leer la mitad de un libro bastante largo. Hablaron sobre mí, sobre otras chicas del pasaje. Fumaron en el baño (esto lo hace todo el mundo), bebieron todo lo que pudieron, y como se suele decir, me dieron el viaje. 


Hicieron mucha declaraciones que para los profanos son sorprendentes, pero destaco el momento en el que hablaron de las novatadas. Esa costumbre de la que todo el mundo se queja en su primer año de lo que sea, pero que al año siguiente continúa porque es una "tradición", y una cosa divertida. Hablaban de novatadas jorobadas, pero irrelevantes, como hacerle pagar al nuevo las cervezas de todo el regimiento en su primera noche... Vale. Chorradas así. Y luego de algo que me sonaba:

Se trataba de inmovilizar al nuevo, y darle todos con las culatas de los rifles.  La película que les había dado la idea, según ellos mismos, era "La chaqueta metálica". Os pongo la escena. A ver si os reís... 




No es "Los albóndigas en remojo" precisamente. De hecho, la venganza de los jabones tiene consecuencias graves tanto en el recluta patoso como en el observador impasible, que es tan culpable como el que más. 

En fin. Esta gente, y no otra, son las tropas pacificadoras. Esto es lo que hacen en casa, cuando les vemos. ¿Qué pasa cuando se van a otros países? ¿Cuando salen a la luz abusos, por qué se supone que son siempre "tres o cuatro", que el resto son buenos? Cuando muere un soldado en misión de paz, ¿había pasado la noche dándole hostias con la culata a un compañero indefenso?

Ojalá no llegue a vivir una visita de la paloma de la paz, porque la pienso recibir escopeta en mano.